Actualmente nuestro sistema
educativo nacional refleja indicadores de rendimiento por tipo y nivel
educativo en donde significativamente una pérdida de grados escolares aun es niveles
obligatorios, como en el caso de la educación básico. Según Ordorinka (2012)
refiere
Una quinta
parte de los inscritos en Sistema Educativo Nacional no consigue concluir
siquiera la educación básica. Los factores de déficit escolar (insuficiente
eficiencia terminal, alto grado de reprobación y abandono) son aún más agudos
en los niveles subsecuentes, es decir en el bachillerato y en la educación
superior (pp. 200).
Para comprende un poco mejor diremos que la educación inicial atiende a niños de 45 días de nacidos a menores de cuatro años. La educación especial atiende a personas con discapacidades o a aquellas que tienen aptitudes sobresalientes.
Finalmente, la educación para adultos orientada a personas de 15 años o más que no han cursado o concluido la educación básica.
Esta opción comprende a la alfabetización, la educación
primaria, la secundaria y la formación para el trabajo. El Sistema Educativo
Nacional también se divide en modalidades acordes con distintos métodos de
enseñanza. Éstas son: escolarizada, no escolarizada y mixta. La presencial
tiene la mayor cobertura. A cada alumno se le asigna un plantel y cubre un
programa de estudios durante el calendario oficial de actividades. Las
modalidades no escolarizada y mixta, se imparten como enseñanza abierta o a
distancia de forma no presencial o parcialmente presencial.
Dentro de todos los datos que pudiste apreciar en la guía estadística del documento, es importante resaltar que uno de los fenómenos que se presentan es la deserción escolar, logrando solo 25 de 100 alumnos concluir un nivel superior, lo cual nos habla de la inequidad del sistema que trunca los sueños de muchos estudiantes para poder aspirar a una mejor calidad de vida.

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